España es el cuarto país más visitado del mundo, y sin embargo sigue siendo capaz de sorprender. El problema es que la mayoría de los turistas se quedan en el triángulo Madrid-Barcelona-Sevilla y se pierden lo mejor: el País Vasco, la Meseta castellana, Extremadura, los pueblos blancos de Andalucía. Esta ruta de dos semanas intenta capturar la diversidad real del país.
San Sebastián: la mejor ciudad gastronómica del mundo
San Sebastián (Donostia en euskera) tiene más estrellas Michelin por metro cuadrado que cualquier otra ciudad del planeta. Pero la experiencia gastronómica más auténtica no está en los restaurantes con estrella sino en los bares de pintxos del Casco Viejo: la Parte Vieja, donde cada bar compite por tener el pintxo más elaborado y sabroso. La playa de La Concha, considerada una de las más bellas de Europa, y el Monte Urgull con sus vistas sobre la bahía completan una ciudad que es, sencillamente, perfecta.
Madrid: la capital que nunca duerme
Madrid no es la ciudad más bonita de España, pero sí la más viva. El Triángulo del Arte (Prado, Reina Sofía, Thyssen) concentra una de las colecciones de pintura más importantes del mundo. El barrio de Malasaña y Chueca tienen la mejor escena de bares y restaurantes de la ciudad, mientras que el Rastro del domingo y el Mercado de San Miguel son imprescindibles para entender la vida madrileña.
Madrid a las 2 de la madrugada un jueves cualquiera tiene más vida que muchas ciudades europeas un sábado por la noche. La cultura de la noche española es un fenómeno sociológico que hay que experimentar al menos una vez.
Toledo y Segovia: la España medieval a una hora de Madrid
Toledo, la antigua capital imperial, es una ciudad que parece sacada de un cuadro del Greco: calles estrechas y laberínticas, mezquitas convertidas en iglesias, sinagogas medievales y el Alcázar sobre la colina. Segovia tiene el acueducto romano mejor conservado de España y el Alcázar que inspiró el castillo de la Cenicienta de Disney. Ambas ciudades se visitan perfectamente en un día desde Madrid.
Granada: la Alhambra y el barrio del Albaicín
La Alhambra es el monumento más visitado de España y uno de los más impresionantes del mundo. El palacio nazarí, con sus patios de agua y sus techos de mocárabes, es la cima del arte islámico medieval. Reservar las entradas con meses de antelación es imprescindible. El barrio del Albaicín, con sus cármenes (casas con jardín) y sus vistas sobre la Alhambra desde el mirador de San Nicolás al atardecer, es la otra cara de Granada: más íntima y cotidiana.
Sevilla y la Andalucía profunda
Sevilla es la ciudad más española de España, si es que eso tiene algún sentido. La Catedral (la más grande del mundo en estilo gótico), el Alcázar, el barrio de Santa Cruz y el Triana flamenco son los iconos. Pero la Sevilla real está en los bares de tapas de la Alfalfa, en los mercados de abastos y en las procesiones de Semana Santa, cuando la ciudad se transforma en algo que no tiene equivalente en ningún otro lugar del mundo.
Consejo práctico
Consejo: Visitar España en mayo o septiembre/octubre es ideal. El verano (julio-agosto) es extremadamente caluroso en el interior y el sur, con temperaturas que superan los 40°C en Sevilla y Córdoba. El norte (País Vasco, Galicia) es más fresco pero también más lluvioso.
Itinerario y costes
- 1Días 1-2: San Sebastián (País Vasco)
- 2Días 3-5: Madrid
- 3Día 6: Toledo (excursión desde Madrid)
- 4Día 7: Segovia (excursión desde Madrid)
- 5Días 8-9: Barcelona
- 6Días 10-11: Granada
- 7Días 12-14: Sevilla y Córdoba
- 8TOTAL ESTIMADO: 1.200€ (vuelo + alojamiento + transporte interior + comida)