Cuando le digo a la gente que los Balcanes son el destino europeo más subestimado, generalmente me miran con escepticismo. Después de dos semanas recorriendo Eslovenia, Croacia y Montenegro, la mayoría cambia de opinión. Esta región tiene todo lo que Europa puede ofrecer, con menos turistas y más autenticidad.
Eslovenia: el país más verde de Europa
Eslovenia es el secreto mejor guardado de Europa central. Un país del tamaño de Extremadura con una naturaleza que rivaliza con Suiza o Austria pero sin los precios ni las multitudes. Liubliana, la capital, es una ciudad universitaria y peatonal con un casco histórico encantador y una escena gastronómica sorprendentemente sofisticada.
El lago Bled, con su isla con iglesia en el centro y el castillo medieval sobre el acantilado, es la imagen más icónica de Eslovenia y una de las más fotografiadas de Europa. Pero el Parque Nacional del Triglav, con el lago Bohinj más tranquilo y los senderos de alta montaña, es donde Eslovenia muestra su cara más salvaje.
Remar en un pletna (barca tradicional) hasta la isla del lago Bled al amanecer, cuando la niebla todavía cubre el agua y el castillo emerge entre la bruma, es una de esas imágenes que se quedan grabadas de por vida.
Croacia: la costa de Dalmacia
La costa dálmata de Croacia es una de las más bellas del Mediterráneo: agua transparente de color turquesa, islas cubiertas de pinos, pueblos medievales amurallados y una gastronomía que combina lo mejor de Italia y los Balcanes. Dubrovnik, la 'Perla del Adriático', es el destino más famoso y también el más masificado en verano.
Para escapar de las multitudes, las islas de Vis y Lastovo, las menos turísticas de Dalmacia, ofrecen calas solitarias, vino local y una tranquilidad que ya es difícil de encontrar en el Mediterráneo. Split, con el Palacio de Diocleciano en el centro de la ciudad viva, es la base perfecta para explorar la región.
Montenegro: la joya escondida
Montenegro es el país más pequeño y menos conocido de los tres, y por eso el más auténtico. La Bahía de Kotor, un fiordo mediterráneo rodeado de montañas que caen directamente al mar, con la ciudad medieval de Kotor en su extremo, es uno de los paisajes más dramáticos de Europa.
El Parque Nacional de Durmitor, en el interior, tiene el Gran Cañón del río Tara, el segundo más profundo del mundo después del Grand Canyon, y picos nevados que ofrecen trekking de alta montaña a pocas horas de la costa.
Consejo práctico
Consejo: Alquilar un coche es la mejor manera de recorrer los Balcanes. Las conexiones en bus existen pero son lentas. Con coche propio puedes parar en los miradores, llegar a las calas escondidas y cruzar las fronteras sin depender de horarios.
Itinerario y costes
- 1Días 1-3: Liubliana y lago Bled (Eslovenia)
- 2Días 4-6: Split y costa dálmata (Croacia)
- 3Días 7-8: Dubrovnik
- 4Días 9-11: Bahía de Kotor y Kotor (Montenegro)
- 5Días 12-14: Parque Nacional Durmitor
- 6TOTAL ESTIMADO: 1.100€ (vuelo + alquiler coche + alojamiento)