Esta ruta nació de un vuelo barato a Kuala Lumpur y la curiosidad de ver qué había entre Malasia y Vietnam. Lo que encontré fue uno de los viajes más ricos y variados que he hecho en Asia: ciudades que mezclan culturas de manera única, junglas primarias, playas que no salen en las guías y una comida que se convierte en obsesión desde el primer día.
Kuala Lumpur: la ciudad más subestimada de Asia
Kuala Lumpur no tiene la fama de Bangkok o Singapur, pero es, en mi opinión, la ciudad más interesante del sudeste asiático. La mezcla de culturas malaya, china e india crea una ciudad donde en tres manzanas puedes pasar de una mezquita a un templo chino y a un templo hindú, y donde la gastronomía es la más diversa y rica de toda la región. Las Torres Petronas, los mercados de Chinatown y el barrio de Brickfields (Little India) son los iconos, pero la KL real está en los hawker centres (mercados de comida callejera) de Jalan Alor o Imbi.
Malacca y Johor Bahru: la Malasia histórica
Malacca (Melaka) fue el puerto más importante de Asia en el siglo XVI y su historia colonial portuguesa, holandesa y británica se refleja en una arquitectura única. El barrio de Jonker Street, con sus casas Peranakan (cultura de los chinos que se mezclaron con los malayos), sus anticuarios y su mercado nocturno del fin de semana, es el corazón de la ciudad. Johor Bahru, en la frontera con Singapur, es la puerta de entrada a la ciudad-estado más cara de Asia.
Kuching: la capital de Borneo
Kuching, en el estado de Sarawak (Borneo malayo), es la ciudad más sorprendente de la ruta. Pequeña, tranquila y con un casco histórico encantador a orillas del río Sarawak, es la base perfecta para explorar la jungla de Borneo: el Parque Nacional de Bako, con sus probóscides (monos narigudos endémicos de Borneo), y el Parque Nacional de Mulu, con las cuevas más grandes del mundo, son experiencias que no tienen equivalente en ningún otro lugar del planeta.
Ver un orangután en libertad en la jungla de Borneo, a diez metros de distancia, moviéndose entre los árboles con esa calma y esa inteligencia que recuerda demasiado a la nuestra, es uno de los momentos más impactantes que he vivido viajando.
Bangkok: el caos perfecto
Bangkok es la ciudad más visitada del mundo y hay una razón para ello: funciona. El caos de los tuk-tuks, los templos dorados, los mercados flotantes, el Khao San Road y la escena gastronómica (el pad thai de un puesto callejero de Bangkok es mejor que el de la mayoría de restaurantes tailandeses del mundo) crean una experiencia urbana sin igual. El Wat Pho, con su Buda reclinado de 46 metros, y el Wat Arun al atardecer desde el otro lado del río Chao Phraya son las visitas más impresionantes.
Ho Chi Minh City y Hanói: los dos extremos de Vietnam
Ho Chi Minh City (Saigón) es el sur: caótica, comercial, rápida, con el mejor café del mundo (el cà phê sữa đá, café con leche condensada sobre hielo) y los museos de la guerra más impactantes de Asia. Hanói es el norte: más tranquila, más tradicional, con el casco antiguo de los 36 gremios, el lago Hoan Kiem y la mejor comida del país (el phở de Hanói es diferente al del sur, más austero y más perfecto).
Consejo práctico
Consejo: La ruta Kuala Lumpur → Kuching → Bangkok → Ho Chi Minh → Hanói se puede hacer en un mes con presupuesto mochilero (30-40€/día todo incluido). Los vuelos intrarregionales con AirAsia son muy baratos si se reservan con antelación.
Itinerario y costes
- 1Días 1-4: Kuala Lumpur
- 2Días 5-6: Malacca y Johor Bahru
- 3Días 7-10: Kuching y jungla de Borneo
- 4Días 11-14: Bangkok
- 5Días 15-18: Ho Chi Minh City y alrededores (Delta del Mekong)
- 6Días 19-22: Hội An y Da Nang
- 7Días 23-26: Hanói y Bahía de Ha Long
- 8TOTAL ESTIMADO: 1.100€ (vuelos regionales + alojamiento + comida + transporte)